La compañía LEONHARD KURZ fue fundada a fines del siglo XIX, dedicándose a la producción de hoja de oro en la región de Nuremberg, Fuerth y Schwabach, el centro de esta industria en Alemania. La compañía prosperó y en breve se hizo uno de los mayores productores y exportadores de hoja de oro.
A comienzos de la década de 1930, el hijo de Leonhard, Konrad Kurz, tuvo éxito en transferir oro a una cinta soporte por medio de un proceso al vacío. Esta invención, patentada en 1932, le dio a la compañía una ventaja decisiva sobre sus competidores, que seguían maleando a mano el oro, ya que el nuevo proceso era más rápido y producía una calidad consistentemente mayor.
El precio del metal limitaba el uso de oro legítimo, pero cerca del fin de la década de 1950 la situación cambió para siempre con las tecnologías de depósito de vapores para el aluminio, lo que creó un parteaguas en el uso de películas metalizadas para estampado. KURZ siguió ampliando su gama de productos en los siguientes años, con el desarrollo de nuevas posibilidades, incluyendo películas pigmentadas.
De 1980 a la fecha se ha continuado con logros pioneros, incluyendo el desarrollo de películas magnéticas y holográficas, y cintas de transferencia térmica. |